En sus orígenes ILVEM respondió a una pregunta: ¿Por qué se usa el 10% de la capacidad intelectual? Y a una segunda: ¿Por qué no se hace algo al respecto?. De la respuesta surgió su misión: enseñar a utilizar el 90% de un gigante dormido - el cerebro - desarrollando el poder de la metodología que es “la mayor riqueza del hombre”.
En el mundo actual, las claves ya no son los recursos naturales. Mientras que América Latina - con una gran dotación de los mismos - produce tan sólo el 4% del PBI mundial, países modernos del sudeste asiático o países renovados como Irlanda y Finlandia, salieron de la crisis apostando al capital que se aloja entre las dos orejas, pequeño, de color gris y que pesa menos de 1.300 gramos.
Antes, las tareas requerían fuerza bruta. Hoy, el músculo es el cerebro. Si la información vuela, el conocimiento es el que le da el valor. Sin embargo, no basta por sí solo: hay que aprender a ponerlo en acción.
En el mundo actual, las claves ya no son los recursos naturales. Mientras que América Latina - con una gran dotación de los mismos - produce tan sólo el 4% del PBI mundial, países modernos del sudeste asiático o países renovados como Irlanda y Finlandia, salieron de la crisis apostando al capital que se aloja entre las dos orejas, pequeño, de color gris y que pesa menos de 1.300 gramos.
Antes, las tareas requerían fuerza bruta. Hoy, el músculo es el cerebro. Si la información vuela, el conocimiento es el que le da el valor. Sin embargo, no basta por sí solo: hay que aprender a ponerlo en acción.
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